El póker ecuatoriano siempre ha tenido talento, pasión y competencia, pero por años ha carecido de un hilo conductor que unifique sus historias. Cada ciudad vivía su propio universo, cada club defendía su espacio, cada serie brillaba en su propio escenario. Pero algo faltaba: un puente, un lenguaje común, un eje que organizara este caos hermoso llamado póker.
El Circuito Ecuatoriano de Póker (CEP) nace precisamente de esa necesidad.
De la visión de construir algo más grande que una mesa, más grande que un club, más grande que un torneo.
Un sistema nacional donde cada fecha importe, donde cada jugador pueda medir su crecimiento, donde cada ciudad pueda sentirse parte de un mismo pulso competitivo.
El CEP no es solo un ranking.
Es la historia del póker ecuatoriano escribiéndose en tiempo real, fecha tras fecha, jugador tras jugador. Es la bitácora de un país que, al fin, empieza a caminar unido bajo una sola bandera: la del desarrollo del póker como disciplina, como deporte mental y como cultura comunitaria.
Su mecánica es simple pero poderosa.
Los jugadores suman puntos por mesa final, por cobros, por clasificación previa… pero detrás de los números late algo más profundo: la constancia, la resiliencia, el temple en la derrota y la humildad en la victoria. El ranking no premia solo al más afortunado, sino al más disciplinado, al más estable, al que sabe navegar la tormenta del póker durante meses enteros.
Y todo esto nació de una idea original de Creative Poker, producida por SharkTv, con el respaldo de marcas que creen en un sueño común: profesionalizar el circuito, elevar el nivel, inspirar a nuevos jugadores y llevar al Ecuador a competir internacionalmente con orgullo y legitimidad.
El CEP es eso:
Una nueva era.
Una invitación a dejar de jugar aislados y empezar a construir como comunidad.
Una oportunidad para que cada ciudad deje su huella, para que cada jugador tenga un destino claro, para que cada serie aporte al crecimiento real del país.
Hoy comienza el recorrido hacia el 2026.
Un recorrido donde las fichas importan, pero las decisiones importan más.
Donde los puntos cuentan, pero el carácter cuenta más.
Y donde cada fecha sumará no solo resultados, sino historia.
Bienvenido al Circuito Ecuatoriano de Póker.
La mesa está servida.
El país está mirando.
Y la nueva generación de jugadores está lista para escribir su legado.

